La decisión
- 20 mar 2017
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Estuve perdida estos días, por varias razones: fue mi ultima semana en el trabajo y además de eso, tuve muchas cositas personales que hacer, que me tomaron tiempo, por cierto casi me pierdo mi despedida sorpresa porque falte en esos días al trabajo por razones de salud, pero bueno el viernes si pude ir a trabajar, gracias a Dios. Me habían organizado una pequeña despedida en la oficina (de la cual no tenía ni la mas remota idea) y pues hubiese sido chimbo no estar presente.
Les comento que ya estoy un poco ansiosa con los preparativos previos al viaje, aunque aun queda tiempo, siento muy cerca la fecha. Creo que debe ser porque este ha sido un largo recorrido, les cuento: al principio no tuve la posibilidad de migrar fácilmente, tuve que luchar mucho contra viento y marea, porque mi familia no estaba muy de acuerdo que digamos con la idea.
A mediados del año pasado me mentalicé en convencerlos a toda costa, en ese tiempo mi papa mencionó que tenía ganas de ir a Canadá a visitar a un amigo y a preguntar unas cuestiones legales por allá, así que aproveché la oportunidad y les organicé el viaje, le pedí la visa canadiense a mi mama, compre los pasajes, reserve hotel y ayude en todo lo que pude para que viajaran tranquilos. Yo esperaba que cuando estuviesen allá me averiguaran todo lo necesario para poder ir a estudiar, con la intención oculta de que mi mama se enamorara perdidamente de Canadá y se diera cuenta de que es un excelente país, así ella podría estar tranquila cuando viviese allá, digo mi mama porque yo soy canadiense naturalizada por mi papa y el obviamente ama con todo su corazón ese país, entonces no me hacía falta convencerlo ya que el sabe todas las bondades que tiene.
Así lo hice... viajaron, pasearon, disfrutaron y me averiguaron muchas cosas en las universidades y los campus universitarios, sobre el costo de la vida, etc. Evidentemente cuando volvieron del viaje, estaban decididos a dejarme ir sin problemas, sobretodo porque la única prima de mi mama (una de las mas queridas) que vive en Montreal (justo a donde quería ir) la convenció de dejarme ir a vivir con ella y su familia.
Estuve dispuesta a irme apenas ellos me dieron el visto bueno, pero había algo que me estaba frenando... un postgrado en Derecho Corporativo que empecé el año pasado. En ese momento estaba terminando el segundo trimestre, obviamente no lo iba a dejar así a medias. Decidí que esperaría a terminarlo en marzo (eso es en dos semanas exactamente) pero como en mayo tenemos dos eventos familiares muy importantes para mi que no quiero perderme, así que decidí irme justo luego de eso.
Ya estoy terminando el postgrado, pero aun tengo pendiente terminar la tesis para poder viajar tranquila dejando eso listo, de hecho por eso es que renuncié al trabajo tan rápido, fíjense que les dije que trabajé hasta el viernes pasado pero no me voy sino hasta mayo, eso es porque necesito el tiempo para trabajar en mi tesis, en los papeles que aun tengo pendiente traducir, los papeles de la universidad que tengo que dejar listos, etc. Y lo mas importante de todo, para compartir todo el tiempo que pueda con mi familia y mis amistades antes de irme.
Mañana empiezo mis días de diligencias personales, a buscar información para la tesis y todo eso,les iré contando poco a poco a medida que vaya logrando tachar mas cosas en mis listas (si, tengo varias listas de cosas por hacer).
Antes de terminar, como en todos los anteriores, quiero dejarles mi consejo personal: si te sientes agobiado/a por la situación critica del país, no te apresures en tomar la decisión de irte a cualquier sitio, eso disminuye las probabilidades de éxito. Se que he sido muy insistente en esto pero es para que notes lo importante que es este paso previo. Piénsalo bien, consúltalo con tu familia y amistades y luego decide.
Se que esta vez hablé de cosas muy personales, pero siento que debo explicarles por lo que he pasado para que entiendan por que escribo para ayudar a jóvenes a irse de sus país... Créanme cuando les digo que desearía con todo mi corazón que esto no estuviese sucediendo, que ni yo ni ningún otro joven tuviese la necesidad de buscar opciones fuera de nuestro hermoso país. Lastimosamente esa es la realidad y no hay otra.
Como ya les he dicho, el ave fénix renace de las cenizas.
JHM
PD: En el próximo post les escribo sobre como conseguí mi pasaje.


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